Referentes de diferentes áreas de la agroecología de la Comunidad Valenciana se reunieron, el pasado 13 de marzo, en las III Jornadas Llaurant un Futur Sostenible, en la Universitat Jaume I de Castelló, para reivindicar otra forma más respetuosa y sostenible de producir y consumir alimentos, como alternativa para minimizar las crisis alimentarias que el sistema actual está gestando.

Si en algo coincidieron representantes de entidades sociales, personas productoras y académicas, es que la agroecología ya no solo es necesaria como alternativa sostenible a la producción industrializada intensiva, la cual tiene un fuerte impacto en el clima. Ahora, además, el modelo agroecológico es necesario, advirtieron, para amortiguar las consecuencias del cambio climático sobre la alimentación de la población en la Comunidad Valenciana, y en el mundo, tanto a escala de salud como de abastecimiento de alimentos.

Karla Zambrano González, investigadora en Derecho y Sostenibilidad y embajadora por el clima de la UE, advirtió que cambiar la manera de producir y consumir alimentos, hacia una forma más sostenible, resulta “inexorable”. El motivo de esta urgencia ya no se relaciona solo con reducir el impacto de la agricultura y ganadería industrializada, intensiva, sobre el medio ambiente. Se trata de cambiar la manera de producir y consumir para afrontar, para adaptarse, “a probables crisis alimentarias globales que amenazan la seguridad alimentaria de la población”, advierte Zambrano. La agroecología facilita esta adaptabilidad a las variables; algo que la producción industrializada no permite, al margen de ser la responsable del impacto medioambiental.
Por su parte, Pascual Broch Reverte, ingeniero agrónomo y presidente del Sindicato de riegos de Vila-real y de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunidad Valenciana (FECOREVA), reforzó esta idea «no podemos evitar el cambio climático, solo nos queda adaptarnos, y la agroecología es una buena herramienta». Broch señaló un aumento en la producción ecológica de la provincia de Castelló en los últimos años, lo que indica una mayor intención de cambio de las personas productoras sobre la necesidad de relacionarse de otra forma con el suelo y de ofrecer alimentos más saludables. Sin embargo, esta mayor conciencia tiene que ir acompañada de la elección del consumo, del poder de la persona consumidora, a la cual también se refería Zambrano. Y también de mejores infraestructuras de comercialización de los productos agroecológicos en las comarcas castellonenses.

La jornada contó con una mesa de experiencias y buenas prácticas a cargo de ONGDs y entidades sociales del territorio, donde se habló de compra alimentaria pública, herramientas de mejora de la logística, planificación y comercialización de productos agroecológicos, la recuperación participativa de variedades hortícolas y frutales tradicionales castellonenses y de los resultados de la fase III del programa Llaurant. En ella participaron representantes de la ONGD CERAI, la Fundación Entretantos, la Asociación Connecta Natura, y las dos entidades líderes, la ONGD Pankara Ecoglobal y la Fundación Novessendes.

Además de ponencias y debates, la jornada también contó con talleres de alimentación y agroecología y la exposición «Alimentos que transforman el mundo«. Eulogi Peiró Escrivà (Cuinatur) ofreció un taller práctico sobre alimentación de temporada y proximidad en los comedores escolares. Esther Trellat (La Fermenteria de la huerta) estuvo al frente del taller «Fermentados vegetales para la mejora del paisaje cultural». Romary Vaamonde (El Telar Innovación Social) nos explicó técnicas de gamificación para habla de alimentación sostenible y saludable al aula, a través de la dinamización del scape box «El misterio de los alimentos transformadores». Y Clara Huesa y Vicent (Asociación Llavors d’Ací) ofreció el taller «Las semillas de nuestra tierra: biodiversidad, cultura y agroecología».




El encuentro fue el colofón de la tercera fase del programa Llaurant un Futur Sostenible, desarrollado por la Fundación Novessendes y la ONGD Pankara Ecoglobal, y financiado por la Vicepresidencia Primera y Consellería de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda de la Generalitat Valenciana. Una estrategia que busca impulsar un cambio de sistema alimentario, que vaya del industrializado, el cual inunda los supermercados, a uno más justo, sostenible y saludable para las personas y el planeta: el agroecológico.




























